El daño colateral….
Lo sucedido durante la pasada sesión de cabildo del VII Ayuntamiento de Playas de Rosarito, entre el regidor representante de Movimiento Ciudadano (MC), Mario Hernández Martínez y el director de la paramunicipal conocida por su anacronismo como Prodeur, Héctor Fernández Muñoz, tendrá sus consecuencias y costos políticos, ya que el edil pertenece a uno de los tres integrantes del famoso Frente Ciudadano por México (FCM) y el segundo, es un empleado de un gobierno emanado de otro de sus miembros, el Partido Acción Nacional.


































