jueves, 20 de septiembre de 2018

Expediente Político


Por.- Alfredo Calva


Las malas prácticas de Covelli….

La falta de atención de Gilberto Covelli Gómez, a la responsabilidad que le fue conferida en marzo del 2013, como delegado federal de la Comisión reguladora de la tenencia de la Tierra (Corett) en Baja California, han complicado la labor de los gobiernos municipales en la entidad en sus respectivas áreas de Catastro, al grado tal, que en las administraciones ya se piensa, que no solo es la desatención al trabajo en el que durante su gestión ha incurrido el funcionario federal, sino también, a un alto grado de corrupción que existe al interior de la dependencia.


Es necesario destacar, que la dependencia registro cambio de nominación a iniciativa del presidente Enrique Peña Nieto, pasó de ser Corett a Instituto Nacional de Suelos Sustentables (INSUS), en el mes de marzo del 2014, quien con el cambio de nomenclatura pretendió dar a la dependencia mayor cobertura y capacidad de operatividad, como la reducción del tiempo en el proceso de expropiación de tierras ejidales a ocho meses, la mitad del lapso que antaño se requería, y se le adiciona la capacidad de adquirir terrenos para reservas federales y para lotificar, con el fin de que los municipios crezcan en forma ordenada, entre otras facultades.
 Durante su gestión, Covelli Gómez se ha visto obligado por su mala labor y la presión ejercida por los alcaldes cansados de los problemas que les generaba, a acudir a dar explicaciones y solucionar la problemática causada con su pésimo rendimiento y actuar, Mexicali, Tecate, Tijuana y Ensenada, en donde por cierto es avecindado, son las demarcaciones que tuvieron que acudir a la presión política con sus superiores jerárquicos en la Ciudad de México, para que el joven delegado haga de lado sus actividades de política, que por cierto han sido un fracaso, y atienda con diligencia, prontitud y eficacia su responsabilidad.


Actualmente, es el gobierno de Playas de Rosarito que preside Mirna Rincón Vargas, quién padece el síndrome Covelli en su dirección de Catastro, las acciones irregulares y equivocas del delegado de INSUS, han desembocado en un embrollo que involucra a los predios que ha venido Covelli y su delegación regularizando en Rosarito, ya que en la mayoría de los casos se traslapan con terrenos que se delinean en los planos de los polígonos que se utilizan en la dependencia municipal para la asignación de claves catastrales, o cambios de propietario, lo que colapsa y obstruye la fluidez en la entrega de los trámites que los ciudadanos solicitan a la dirección, cuando los  documentos que presentan los solicitantes son emanados de INSUS, lo que les afecta de manera directa gracias a la indolencia e irresponsabilidad de Covelli Gómez.

Los afectados de acuerdo a fuentes consultadas en la dirección de catastro del gobierno local, deben de exigir a oficinas centrales de INSUS, que  obliguen a su delegado en Baja California a cumplir con sus tareas y responsabilidades y emplee el tiempo de labores en dar solución a la problemática que ha generado, en lugar de andar buscando oportunidades laborales en la próxima administración federal que iniciará el próximo primero de diciembre, ya que están en riesgo de que sus trámites e inscripciones se queden en el limbo.

Estaremos al pendiente.

Y mientras tanto….

El gobernador del estado, Francisco Vega de Lamadrid, sigue temblando por el berrinche que le provocaron los inconscientes y poco considerados de Juan Manuel Hernández Niebla, presidente del CCSPE y dirigentes de cámaras empresariales, al presentarle un amparo en contra de su negocio llamado C5i, al que consideran que solo será un elefante blanco.










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