jueves, 24 de noviembre de 2016

Expediente Político

Por.- Alfredo Calva


Lo que LAbarca se llevo….

Ayer el alcalde de Rosarito, Silvano Abarca Macklis, rindió lo que pomposamente y con cinismo lacerante le dio por llamar tercer informe de labores, que en la jerga urbana se puede entender como el tercer y ultimo año de saqueo y depredación del municipio que ultrajó con el, hasta ahora, gobierno mas corrupto registrado en esa demarcación, superando y por mucho, la administración de Javier Robles Aguirre, que ya es mucho decir.


Silvano Abarca se caracterizo por mantener cuatro variables desde el inicio de su mandato, la promiscuidad, indolencia, omisión y colusión de acciones que lesionaron las arcas y patrimonio del municipio, bajo la complaciente mirada, en ocasiones y en otras, en franca coparticipación de los contrapesos políticos al interior del gobierno local, la Sindicatura Procuradora y los regidores de oposición.
 En un documento plasmado de cínicos y sardónicos vituperios, el también primer alcalde rosaritense, intento ocultar sus malas practicas y peores costumbres y acciones, e hizo suyos sin rubor o vergüenza alguna, logros legislativos presupuestales de entes pertenecientes al priísmo local y regional que le permitieron ejecutar obras de infraestructura que vistieron su administración y desvió la atención de sus rapacerías.


Abarca por su torcida mente creyó sus propias falacias, tales como que la ampliación del Nodo Pemex, la repavimentación del boulevard Juárez, la ampliación del Puente Machado, el Lienzo Charro, el Centro Tenístico de Alto Rendimiento, fueron labores de consenso y cabildeo realizadas por él y sus subordinados, paternidad que pregonaban en cualquier tribuna a la que acudían, obras que fueron ejecutadas en su gobierno por las empresas de su predilección.

Y mientras simulaba trabajo gubernamental, con la complaciente participación de los integrantes del cabildo, Sindico incluido, dio rienda suelta a su correrías legislativas municipales en beneficio personal, la condonación en el pago del impuesto de traslado de dominio al fraccionamiento Punta Azul por cerca de seis millones de pesos, la entrega de la concesión de arrastre de vehículos a la empresa Grúas Salceda, pese al adeudo que esta tiene con el municipio por mas de ochocientos mil pesos, la creación de un fideicomiso para la construcción de casas para los agentes de la policía municipal, dejando en garantía un predio del municipio de casi cuatro hectáreas, y que ha sido un rotundo fracaso.

El obsequio de predios municipales a lideres de colonias afiliados y simpatizantes de su partido el PAN, a cambio de asegurar su lealtad en los procesos electorales, a los policías municipales y a organismos de la sociedad civil sin justificación razonable y legal alguna, bajo la creencia pueril de que con estas dádivas adquiría simpatía y aceptación sin critica alguna a su gestión gubernamental, a cambio de un detrimento al patrimonio municipal.

Creando el mito de un Silvano altruista, generoso y desprendido, para con sus conciudadanos, pero por desgracia para los rosaritenses, lo hizo con lo que les pertenecía.

Y, si eso hizo con los inmuebles propiedad del municipio, lo que realizó con las arcas municipales rayó en el despilfarro, su ingente magnanimidad con los recursos económicos fueron disfrutados especialmente por el “Comité de Paraditas y Anexas”, como se le denominó al grupo de mujeres, descendientes o familiares pubertas de éstas, que a diario se le hacían presente al edil para recibir dinero en efectivo, cuyas cantidades variaban de acuerdo a la participación que tuvieran.

Los recursos salieron a través de cheques que se hacían efectivos en las cajas del área de Recaudación, lo que genero un hoyo financiero que hasta el momento nadie sabe como o conque lo resanaron si es que lo hicieron, o simplemente como todo lo anterior, Silvano Abarca lo dejará así, sabedor de que no habrá acción punitiva en su contra, por parte de la administración entrante.

En referencia al tema de la seguridad, este no requiere de explicaciones, se puede definir correctamente y con certeza con un sola frase, rotundo fracaso.

Lo anterior, es solo un fragmento sintetizado de las rapacerías que Silvano Abarca tergiversará en su falaz tercer informe, cometidas gracias a la solas complacencia de regidores y Sindico Procurador, y la laxa participación de los organismos de la sociedad rosaritense.

Y mientras tanto….

La expectativa aumenta al acercarse la fecha de cambio de administraciones municipales, y aún ninguno de los ediles electos haya dado a conocer su gabinete.

  


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